Hernia Discal

La hernia discal lumbar es resultado de la degeneración y pérdida de las propiedades elásticas del disco intervertebral. Diversas enfermedades o traumatismos, o simplemente la edad provocan que dichos discos pierdan su elasticidad y puedan fragmentarse.

La columna vertebral está compuesta por una sucesión de vértebras apiladas q protegen los nervios que salen del cerebro y bajan por la espalda formando la médula espinal. Las raíces nerviosas son nervios grandes que nacen de la médula espinal y salen de la columna a través de los espacios entre cada vértebra (forámenes).

El núcleo se desplaza del centro a través del anillo fibroso y puede llegar a producir una protrusión (pequeño tamaño) o una hernia discal (mayor volumen que la protrusión).

Cuando todo o parte de este disco afectado se desplaza fuera de su lugar normal, puede comprimir estructuras nerviosas y provocar síntomas como dolor lumbar irradiado a miembros inferiores (ciática), sensación de acorchamiento, debilidad en las pierna o muy raras veces alteración en el control de la orina o las heces.

Tratamiento de
la Hernia Discal

En principio, el tratamiento de la mayor parte de los pacientes con hernia discal es conservador, con reposo en la fase más aguda (2-3 días) y medicación analgésica-antiinflamatoria.

Es aconsejable la fisioterapia

Puede ser útil el empleo de corticoides en pautas de corta duración.

Existen varias técnicas quirúrgicas, siendo la discectomía simple o la microdiscectomía las más utilizadas.

En caso de parálisis (pérdida de fuerza) en el nervio afecto de curso agudo e inicio reciente o dolor incapacitante que no se controla con medicación, puede estar indicada la cirugía precoz.

Algunos pacientes, a pesar de un periodo de tratamiento correcto de unas 4-8 semanas, siguen padeciendo un dolor muy intenso e incapacitante o que no mejora y se les puede plantear la opción del tratamiento quirúrgico.

Las técnicas mínimamente invasivas como la discectomía endoscópica pueden ser también evaluadas. En algunos casos más graves de hernia discal lumbar o en las hernias discales cervicales, el tratamiento quirúrgico debe asociar técnicas de fusión vertebral y/o estabilización de las vértebras afectas.

El diagnóstico se realiza mediante la información recopilada durante la entrevista clínica y la exploración física y neurológica realizada por el médico en la consulta. Las pruebas complementarias ayudarán a confirmarlo.

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